Ven a mí…
comienza en mi cabello,
roza tu piel en mis dedos,
quiero que descubras en mis ojos
una mirada de hembra en celo.

Ven, pégate un poco a mi cuerpo,
quiero que me conozcas desde la tierra al cielo,
funde mi saliva en tu boca de fuego,
quema pronto, en un estratégico beso,
mis pezones erectos.

Quiero que me explores toda
y con el hechizo de tus labios
me lleves a conocer el cielo
y si es preciso, también el infierno.

Quiero sentirlo todo
sentir que vivo
y que en tu cuerpo muero.

Sigue así, no te detengas,
quiero sentir en mi boca completa tu miembro erecto,
apretarlo un poco, un poco lento,
con mis labios tenues y sedientos,
detenerlo en mi lengua, a mi gusto perfecto,
para que vayamos al cielo.

Bésame así, no te detengas,
báñame con tu saliva
que sabe y huele a sexo,
sentirás como hierve mi sangre,
por mis venas corre fuego.

Sigue así, todito erecto,
quiero hasta los vellos de tu piel despiertos,
sentirte tanto hasta enloquecer muriendo.
Quizá pedir clemencia,
que con un trivial beso
prendas candela en mi mar de fuego y
bebas mi cáliz.

Sigue así, amor mío,
como animal en celo,
pero no olvides
donde habita mi corazón,
donde dormitan mis sentimientos,
no olvides que quiero también tu amor
pues sin él no me interesa tu sexo.